Y así, sin querer, una vez más me he encontrado con otro regalito de internet. El mágico, fantástico y conmovedor mundo de siluetas de
La Invención del amor, un cortometraje de un jovencísimo director y guionista ruso llamado Andrey Shuskov.
Un triste cuento sobre el amor en tiempos de máquinas, un regalo audiovisual de magia y emoción sin palabras, con una clara influencia del ilusionista francés Georges Méliès.
No hay comentarios :
Publicar un comentario